La noticia sobre los vuelos low cost a $1 a partir de agosto con todas sus repercusiones, me llevaron a escribir esta reflexión.
Mucho antes de ser blogger fui profesora de Análisis del Discurso para el ingreso a la universidad y de Lengua y Literatura en escuelas secundarias. Mi mayor empeño, especialmente con los más chicos, era ayudarlos a desarrollar un sentido crítico frente a los medios de comunicación.
Desgracias familiares mediante, dejé la docencia. La vida me llevó a ser importadora de audio de China y luego blogger de viajes sin escalas. Pero nunca dejé de leer entre líneas ( o de mirar entre imágenes).
Si el turismo es terreno fértil para operaciones periodísticas y engaños, la aviación sería un campo de rosas. Los amarillistas y mal intencionados se aprovechan del miedo atávico a volar para escribir títulos catástrofe o llevar agua a su molino. Y ese miedo se coló en medio de la noticia sobre vuelos low cost.
"El gobierno eliminó el piso tarifario y venderán pasajes de avión a $1". A ver...¿Cómo lo tomamos? Quienes militen a favor de las aerolíneas de bajo costo resaltarán esto.
Se eliminó el piso tarifario, es cierto. Pero eso no significa que todos los pasajes van a costar $1. Cifra simbólica, por supuesto.
En realidad, lo que podrán hacer las aerolíneas es lanzar ofertas a precios muy bajos cuando lo estimen conveniente. Ninguna empresa se suicida. Van a ser muy cuidadosos. De hecho, ya hay ciertos límites, como la venta con 30 días de anticipación.
Podés estar [email protected] de que no te van a vender pasajes regalados para el 15 de enero a Mar del Plata. Además, habrá que ver muy bien el tema de los extras como el equipaje.
¿Realmente van a estar disponibles estas ofertas o habrá dos lugares por vuelo? ¿Podremos comprarlas o se "caerá el sistema" a los diez minutos?
Y por el lado de los que están en contra, ¿qué se dice?
"Se van a empezar a caer los aviones", "las aerolíneas low cost de Argentina tienen cero mantenimiento", "se van a perder miles de puestos de trabajo en Aerolíneas y Austral". El miedo, otra vez el miedo.
Como viajera, no hay nada mejor que la competencia que me permita elegir lo mejor. Pero no una competencia a cualquier costo. Ahí es donde sí debe intervenir el estado poniendo las reglas de juego y haciéndolas cumplir
Como en toda noticia, hay que observar de cerca quién enuncia cada argumento. Ver qué intenciones hay detrás de cada postura, con qué argumentos se sostiene lo que dicen.
¿Es todo tan maravilloso?, ¿Es todo tan terrible?
Eso es lo importante, pararse en el medio de ambas posturas, leer y escuchar con atención, pensar quién habla, desconfiar de todos...
Es que estamos en Argentina...
Los vuelos low cost podrán costar $1 quizás pero el sentido crítico sigue siendo un bien caro y escaso.