La noticia sobre los vuelos low cost a $1 me llevaron a escribir esta reflexión.

Mucho antes de ser blogger fui profesora de Análisis del Discurso para el ingreso a la universidad y de Lengua y Literatura en escuelas secundarias. Mi mayor empeño, especialmente con los más chicos, era ayudarlos a desarrollar un sentido crítico frente a los medios de comunicación.

Desgracias familiares mediante, dejé la docencia. La vida me llevó a ser importadora de audio de China y luego blogger de viajes sin escalas. Pero nunca dejé de leer entre líneas ( o de mirar entre imágenes).

Si el turismo es terreno fértil para operaciones periodísticas y engaños, la aviación sería un campo de rosas. Los amarillistas y mal intencionados se aprovechan del miedo atávico a volar para escribir títulos catástrofe o llevar agua a su molino. Y ese miedo se coló en medio de la noticia sobre vuelos low cost a $1.

Pero eso no significa que todos los pasajes van a costar $1. Cifra simbólica, aunque JetSmart rompió todos los moldes al vender pasajes a ese precio con tasas incluidas.

En realidad, lo que podrán hacer las aerolíneas es lanzar ofertas a precios muy bajos cuando lo estimen conveniente. Ninguna empresa se suicida. Van a ser muy cuidadosos. De hecho, ya hay ciertos límites, como la venta con 30 días de anticipación. Saben hasta dónde pueden llegar sin afectar la seguridad en los vuelos, que para cualquier aerolínea es un bien esencial.

Podés estar [email protected] de que no te van a vender pasajes regalados para el 15 de enero a Mar del Plata o en las vacaciones de invierno a Bariloche.

Mi suegra, que era una mujer genial para los negocios decía: “El primero te lo regalo, el segundo te lo vendo”. Así de simple. ¿Qué hace la heladería de barrio cuando inaugura? 2 kilos de helado al precio de uno. ¿Son tontos? No, simplemente quieren que los conozcas y asumen ese costo como una inversión.

Tuve la suerte de viajar en estas líneas aéreas y podés leer mi experiencia con JetSmart volando a Santiago de Chile o mi primer vuelo con Flybondi a Córdoba, al que luego siguieron el primer vuelo internacional a Asunción y un vuelo a Mendoza.

Realmente pueden vender las aerolíneas vuelos low cost a $1?

  • Excepto la promoción de JetSmart, siempre hay que sumar las tasas. En el caso de Flybondi, se eleva la cifra a $211.
  • Si conseguiste un tramo (es decir la ida o la vuelta) a $1, el otro lo debés pagar a un precio superior.
  • Tener en cuenta que el precio sólo incluye el traslado y un mínimo equipaje de mano.
  • En general, es difícil viajar sin al menos una valija carry on. Eso te suma desde $400 a $800 pesos por pasaje, siempre que lo pagues online. En el aeropuerto el precio es carísimo. Te aconsejo leer mi post sobre cómo viajar sin exceso de equipaje.
  • ¿Querés ver las nubes desde la ventana? ¿Querés estirar las piernas en la salida de emergencia? ¿Te gusta salir rápido del avión? Bueno, a ponerse!
  • ¿Sos un negado con la tecnología y no hiciste el check in online? Pues, a pagar en el aeropuerto. Pero podés evitarte el gasto leyendo cómo y por qué es importante hacer el check in.
  • ¿Te olvidaste de llevar el sandwichito de casa y la bebida y lo querés comprar en el aire? Otros $140.

En resumen, si empezamos a sumar las extras, vamos a gastar más de $1.

Entonces, cómo ganan dinero con los vuelos low cost si tienen esas ofertas?

Las empresas tienen muy afinados sus costos. Por ejemplo:

  • Ganan con las extras. Como te dije, es casi imposible viajar sin equipaje, mucha gente paga el check in en el aeropuerto , elige asiento o compra arriba del avión.
  • Utilizan un único modelo de avión. De esa forma, en vez de comprar un tornillo para un A320, otro para un Embraer y otro para un 737, compran tres tornillos a menor precio.
  • Usan aeropuertos más “baratos” y en general, horarios más marginales. Sí, en eso también hay oferta y demanda. Si un avión quiere estacionar a las 8 de la mañana en Córdoba no es el mismo precio que a las 10 de la noche.
  • Encargan sus aviones con más asientos, por lo cual ganan más.
  • Minimizan los tiempos entre la llegada y la partida. No te sale lo mismo una hora de estacionamiento que diez minutos.
  • No hacen escalas por lo cual el personal regresa a sus domicilios con el consiguiente ahorro de viáticos y alojamiento.

Conclusiones

No debemos perder de vista que éstas son estrategias de marketing. Como te decía más arriba, nadie va a regalarte el agua en el desierto ni te va a regalar un pasaje a Iguazú para Semana Santa.

Como viajera, no hay nada mejor que la competencia que me permita elegir lo mejor. Pero no una competencia a cualquier costo. Ahí es donde sí debe intervenir el estado poniendo las reglas de juego y haciéndolas cumplir

Como en toda noticia, hay que observar de cerca quién enuncia cada argumento. Ver qué intenciones hay detrás de cada postura, con qué argumentos se sostiene lo que dicen.

¿Es todo tan maravilloso?, ¿Es todo tan terrible?

Eso es lo importante, pararse en el medio de ambas posturas, leer y escuchar con atención, pensar quién habla, desconfiar de todos…

Es que estamos en Argentina…

Los vuelos low cost podrán costar $1 quizás pero el sentido crítico sigue siendo un bien caro y escaso.