Si me preguntan qué hacer en El Calafate, les digo sin dudar un segundo, la caminata sobre el Glaciar Perito Moreno. Es una experiencia única e inolvidable.
Si las vistas del glaciar te parecen impresionantes, imaginate lo que es vivirlo desde adentro.
La excursión dura el día completo. La combi pasa por el hotel a las 8 de la mañana. El trayecto hasta el Parque Nacional Los Glaciares dura poco más de una hora ya que son 100 km. desde Calafate.
Una vez ingresados al parque, se abona la entrada, que es de $310 para argentinos y $620 para extranjeros. Los estudiantes con credencial, sólo abonan $60. El pago es sólo en efectivo y en moneda argentina.
Luego seguimos camino hasta el primer mirador donde se hace una parada para las fotos.
que hacer en el calafate visita al glaciar
Continuamos hasta el embarcadero, donde cruzaremos en lancha hasta la zona donde se sube al glaciar. Este viaje dura unos 2o minutos. A medida que nos acercamos, la ansiedad aumenta. Es que este no es un paseo más sobre qué hacer en El Calafate, es de esos que uno programa con toda la ilusión, esos momentos únicos en la vida.
Bajamos de la lancha y nuestra primera parada es el refugio. Allí dejamos nuestras pertenencias y también la vianda para el almuerzo. En ese sector no hay lugares donde comprar, por eso los hoteles te preparan una vianda para que lleves. Pueden ver la que me prepararon a mí en mi post sobre el Esplendor Calafate. La idea es no dejar residuos en el lugar.

Luego de esto, los guías nos dan una breve charla sobre las características de los glaciares de la zona. Ahora emprendemos una caminata sobre una pasarela de madera que durará cerca de 15 minutos.
El siguiente paso es la colocación de los grampones, una "suela de ganchos" que cumplen la función de clavarse en el hielo. Al principio uno se siente raro caminando sobre eso, pero te acostumbrás enseguida.

Lo único que querés es empezar de una buena vez. Luego de la explicación sobre cómo caminar sobre el hielo, emprendemos por fin el recorrido.
que hacer en el calafate
Los guías son estrictísimos ya que es una actividad que conlleva un cierto riesgo. Hay que formar una sola fila, uno detrás del otro y mirar sólo nuestros pies. Ya habrán varias paradas para sacar fotos.
Al ratito, Luis, uno de nuestros dos guías pregunta si alguien quiere abandonar allí o está dispuesto a seguir. Luego no hay vuelta atrás. La razón es que deben estar sí o sí dos personas con el grupo por seguridad, entonces, uno no puede retornar con los desertores.
Un matrimonio brasilero duda, pero decide continuar. De a momentos se hace difícil pero el paisaje es tan sublime que uno se olvida del esfuerzo. En cada parada, además de las fotos y videos, uno se llena la vista como para llevar siempre esas imágenes con uno.

El clima es cambiante, pero en líneas generales tuve muchísima suerte. Incluso, por momentos hasta tuve calor y debí sacarme la campera. En mi caso, llevé calza, pantalón de corderoy, camiseta térmica, buzo de polar y campera Uniqlo. Los guantes son imprescindibles ya que si te caés, el hielo te quema la piel. No me pareció necesario llevar lentes de sol.
Mientras uno de los guías va controlando el camino, y picando el hielo si fuera necesario, el otro camina junto al grupo por cualquier inconveniente.
Vamos llegando a nuestro punto más alto para luego iniciar el descenso. Los colores y las formas van cambiando a medida que sube el sol. La luz se refleja y le da al hielo esos tonos celestes . En las grietas, el agua es más azul todavía.
Empezamos el descenso. Abajo nos espera un vaso de whisky para entrar en calor (o agua para los que no tomamos alcohol). Y un bonobón 🙂

Miramos hacia atrás. Queremos la última foto. Es tiempo de volver. Nos espera la cueva bajo el Glaciar. Antes, a sacarse los grampones!
La cueva parece iluminada por luces fluorescentes. Aunque la caída de agua es constante, traté de llegar lo más al fondo posible.
que hacer en el calafate cueva bajo el perito moreno
Luego, la caminata hacia el refugio para devorarse el almuerzo. Después de un largo descanso, volvemos a la lancha para navegar paralelo al glaciar y llegar hasta las pasarelas. Ahora podemos admirarlo de frente y en su inmensa profundidad. Este es el paseo típico sobre qué hacer en El Calafate para quien no hace el trekking.

Hay un rato para tomar algo caliente en la confitería del parque y emprendemos el regreso a la ciudad.
La única agencia que realiza este paseo es Hielo y Aventura. En su página web tienen todas los requisitos y recaudos para poder hacerlo. No tengo más que elogios para la seriedad y el profesionalismo con el que se manejan.
Cuando hagas esta excursión y te pregunten qué hacer en El Calafate, vas a contestar lo mismo que yo.