A raíz de la nota de Clarín sobre el fin del turismo de compras a Chile quería hacer algunos comentarios.
En primer lugar, fue la primera vez que debí eliminar un posteo de facebook por el nivel de agresividad de los comentarios. Desde que la nota estaba pagada por el gobierno para que nadie viajara hasta que engañaba a la gente porque todo seguía siendo regalado. No sólo me agredían a mí sino también al periodista, un laburante que se dedica a temas de economía y me consulta de vez en cuando sobre estas cuestiones. Lo gracioso es que hasta hace unos días era una agente antipatria pagada por Chile, país al que adoro tanto como a su gente.
Pero vayamos al grano.
El "fin" del turismo shopping no fue decretado por Clarín. Es una realidad que ya le advertí a funcionarios de turismo de Santiago y a privados relacionados al sector hace seis meses. Justamente mi viaje de octubre tuvo que ver con empezar a mostrar otros atractivos de Chile más allá de las compras. Y la preocupación existe.
Hay una realidad: en el último mes el dólar tuvo un aumento grande y el peso chileno se revalorizó como nunca en los últimos años a causa del incremento en el precio del cobre. Además, Argentina bajó sus impuestos a artículos tecnológicos, con el lógico descenso de precios.
Ya lo venían viendo los chilenos como podrán observar en la nota de El Mercurio del 17 de este mes. También se veía en los comentarios que recibía en el blog y que se leían en grupos de facebook.
fin del turismo de compras a Chile

El fin del turismo de compras a Chile obedece básicamente a la tecnología


Pero, ¿realmente se terminó el turismo de compras a Chile? Es una cuestión de comprensión de textos, o de entender la consigna como le diría a mis alumnos. Lo que todas las notas aclaran es que lo que ya no conviene es la compra tecnológica.
¿Y el resto? Y el resto es opinable.
¿Vas a comprar marcas de lujo, prendas sofisticadas o el último modelo de zapatillas Nike? Te diría que no te hagas la más mínima ilusión. Olvidate de Carters, Victoria Secret, Banana Republic y la mar en coche.
¿Vas a rebuscar por las tiendas o por los outlet sin pretensiones cazando ofertas? Sacá ya el pasaje. Vas a poder conseguir cosas divinas a precios que acá no encontrarías nunca. Lo mismo cuenta para la cosmética, el maquillaje, el calzado, bazar, etc. Hay muchísimas marcas, de excelente calidad y baratísimas. Hay ropa en talles grandes con unos diseños preciosos.
Pero fundamentalmente, vas a encontrar una ciudad y un país que merece conocerse, donde en tres horas podés pasar de la nieve a la playa, podés ir a un viñedo en subte y subirte a un mirador en un piso 63. El sur es un paisaje de cuento y el norte tiene unos azules que parecen de fotoshop. Por suerte, tras mucho insistir la gente está también recorriendo.
El desafío del turismo en Chile para este año será lograr que los argentinos lo elijan como destino de paseo. Que las compras sean solamente un anexo divertido. Atractivos hay de sobra, hay que mostrarlos.