Los efectos de un viaje largo en avión son un hecho casi inevitable.
Evitar ciertos alimentos y bebidas pueden hacer que tu viaje sea mucho más placentero, o menos molesto.  Si no se presta atención a lo que se ingiere, pueden presentarse síntomas como deshidratación, cólicos, fatiga y un aumento del estrés.

¿Qué evitar para prevenir el malestar de un viaje largo en avión?

  • Sal y alimentos altos en sodio: Generan deshidratación e hinchazón, lo que produce, principalmente, desórdenes en el sueño y dificultades digestivas.
 
  • Comidas fritas: Las comidas aceitosas suelen generar acidez, y de por sí es bastante molesta. Además, las grasas y la sal de estos alimentos generan retención de líquidos, lo que provocará que te hinches.
 
  • Carbohidratos: Algunos nutricionistas recomiendan evitarlos por su pesadez. La falta de movimiento durante un viaje largo hace que el aparato digestivo procese los alimentos más lentamente, y esto podrá trasladarse a una mayor lentitud y cansancio corporal.
 
  • Alcohol: El alcohol produce una mayor deshidratación. Además, su consumo, ya sea en exceso o simplemente por estar a más de 30mil pies de altura, podría descomponerte.
 
  • Gaseosas: Pueden provocar cólicos, eructos y acidez. Además, aquellas que poseen cafeína generan una mayor dificultad para conciliar el sueño.
 
  • Café: Deshidrata, puede causar acidez y reflujo, además de quitar el sueño.
 
  • Chicles: Si bien es un gran recurso para destapar los oídos, mascar chicle hace que tragues aire y, en consecuencia, se generen cólicos.
 

¿Qué sí se debe consumir?

  • Agua: El estar hidratado siempre es necesario para un mejor bienestar del cuerpo y la mente. Y más aún si estás a 10 mil metros de altura.
 
  • Yogur: Mantiene tu flora intestinal, previene acidez y reflujo, y contribuye con el tránsito intestinal.
 
  • Té de hierbas: Ayuda a mantenerse hidratado y son digestivos.
 
  • Frutos secos: Dan energía y ayudan a saciar el hambre. Así se podrán evitar alimentos con grasas y harinas, como pueden ser las galletitas, que no son tan fáciles de digerir.
 
Además, es recomendable cada vez que comas lo hagas en pequeñas cantidades. Asimismo, se aconseja que durante un viaje largo en avión no estés todo el tiempo sentado. Lo ideal es que, cada tanto, te pares y muevas un poco tu cuerpo. También es importante vestir ropa cómoda y holgada. Te recomiendo leer mi post sobre cómo viajar cómoda sin perder glamour.