¿Sigue conviniendo comprar en el exterior? Tras la fuerte suba del dólar este 2018, muchos lectores me hacen esa pregunta.
Hace poco tiempo escribí el post sobre la verdad del fin de los viajes de compras a Chile y creo que muchos de esos conceptos se pueden aplicar actualmente a las compras en cualquier país, e incluso al comercio puerta a puerta.
Lo que definitivamente NO sigue conviniendo es el viaje con las compras como único fin. Salvo que vivas en zonas de frontera donde el viaje es corto o no necesites más de una noche de alojamiento, el gasto es grande. Los pasajes de avión y los hoteles tienen precios en dólares. El transporte en el exterior tampoco es barato. Y la comida en los países limítrofes se está acercando a nuestros precios. Nos queda rogar que se mantengan las cuotas fijas en pesos.
En cuanto a tecnología, es relativo. A favor, tenemos que en los demás países tienen lo último y los modelos anteriores suelen estar un poco más baratos. En contra, las diferencias de precios ya no son tan grandes en ciertos artículos, no hay cuotas y el servicio técnico se complica.

Por qué creo que aún es negocio comprar en el exterior

  • La inflación en el mundo es casi inexistente. Un producto puede costar lo mismo durante años, por lo cual el aumento para nosotros es sólo en función de lo que aumenta el dólar. Si además debiéramos sumarle una inflación como la nuestra, sería carísimo. Por eso no era viable el turismo en Argentina para los extranjeros.
  • Ofertas reales que acá no existen ni en sueños. Podemos encontrar prendas espectaculares por pocos dólares, euros o lo que sea.
  • Descuentos a turistas. Por ejemplo en Paraguay las perfumerías hacen hasta un 25% de descuento a extranjeros
  • Tax free . La devolución de impuestos implica un ahorro muy grande.
¿Ustedes qué opinan? ¿Creen que es así? Dejen sus opiniones en los comentarios. Nos leemos!